Tras la muerte de Carlos II "el Hechizado" sin descendencia, se plantea el problema a la sucesión en el trono de España. Dos son los candidatos, Felipe de Anjou, francés y Carlos de Habsburgo, austriaco.
En un principio las fuerzas europeas se mostraron remisas a la entrada de un Borbón en el trono español ya que eso supondría la poderosa alianza España- Francia, por tanto Gran Bretaña, los Países Bajos y Portugal apoyaran a Carlos de Habsburgo y Francia, que no desea un potente eje Alemania-España al estilo de la época de Carlos V apoyara a Felipe. En España Castilla apoyó a Felipe de Anjou y Cataluña a Carlos. Cuando éste hereda el trono de Austria en 1711 la situación cambia y finalmente será Felipe de Anjou el rey de España con el nombre de Felipe V "el Animoso".