1.- La actividad pesquera
España es el segundo país consumidor de pescado en el mundo, después de Japón, con casi 43 kilos por persona y año aunque las cifras van descendiendo en los últimos años. A pesar de esto la pesca no tiene una gran importancia en el PIB (Producto Interior Bruto), solo es el 0`5 %. Pero si se piensa que cada puesto de trabajo en el mar genera 6 o 7 en tierra, su valor es más alto que en el resto de los países desarrollados.
La pesca española representa un 2% del total mundial, ocupando un lugar destacado en cuanto a tonelaje y uno más destacado en cuanto a la calidad de las capturas. Aunque la situación en los últimos años ha cambiado bastante debido a la entrada de España en la Unión Europea, el agotamiento de los caladeros, la nueva situación de los mares, etc.
España es el segundo país consumidor de pescado en el mundo, después de Japón, con casi 43 kilos por persona y año aunque las cifras van descendiendo en los últimos años. A pesar de esto la pesca no tiene una gran importancia en el PIB (Producto Interior Bruto), solo es el 0`5 %. Pero si se piensa que cada puesto de trabajo en el mar genera 6 o 7 en tierra, su valor es más alto que en el resto de los países desarrollados.
La pesca española representa un 2% del total mundial, ocupando un lugar destacado en cuanto a tonelaje y uno más destacado en cuanto a la calidad de las capturas. Aunque la situación en los últimos años ha cambiado bastante debido a la entrada de España en la Unión Europea, el agotamiento de los caladeros, la nueva situación de los mares, etc.
2.- Los caladeros nacionales
La sobreexplotación de los caladeros (lugares dónde se calan, se sumergen las redes para pescar) nacionales ha obligado a tomar diversas medidas para recuperar los recursos de la pesca. Las medidas han sido las siguientes:
- control sobre licencias.
-regulación de las artes de pesca, las redes y las tallas mínimas.
- períodos de paro biológico en los que está prohibido pescar.
- repoblación de algunas especies.
La calidad de los caladeros depende de distintas condiciones del agua como la temperatura ( a mayor temperatura menos vida por menos oxigeno), la transparencia de las aguas ( si está más turbia hay mayores capturas), la salinidad ( más o menos cantidad de sal influye en la vida de los peces), la existencia de más o menos cantidad de plancton (conjunto de de organismos que viven en las aguas marinas a merced del movimiento de las mismas y que es el alimento básico de la mayoría de los peces) y las condiciones del litoral y el relieve marino ya que a menor profundidad hay más capturas.
Las aguas del océano Atlántico son menos salinas que las mediterráneas con temperaturas que en agosto oscilan entre los 18 y 10 grados y en enero entre los 15 y 11 con mareas pronunciadas de hasta cuatro metros que posibilitan la recolección de moluscos. El agua del mar Mediterráneo es más transparente, menos salina y tiene una temperatura que oscila entre los 25º de agosto y los 14 º de enero y mareas menos pronunciadas.
